Situatsión cotidiana cotidianosa como la que más. Yo, adorador del estereotipo, sólo espero ver en vivo y en directo cómo uno de estos quema un cajero en mis propias narices, pero en invierno, claro, para aprovechar el calorcito de la hoguera…
Así las cotsas, habrá que adaptarse a lo digan. Nos toca vivir una época curiotsa: las cosas que antes costaban dinero ya no hace falta pagarlas y viceversa. Como dirían los Hombres G: ¿Nos hemos vuelto locos, o qué?
Últimos gritos en la selva: