Para solucionar eso, sólo hay que sacar a flote la máxima de Groucho Marx, que encajaría bastante bien en este asunto: “Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.”
Con tantas cotsas de las que poder disfrutar en televisión, ahora nos quieren obligar a ver cosas como esta. Espero que Telecinco tenga una buena contraprogramación esta noche. No querría perderme una buena reposición de Sálvame Deluxe por culpa de esto…
Últimos gritos en la selva: